Fuentes web
Entradas
Comentarios

He tenido la tentación de llamarte.
Tomar el teléfono, con cualquier pretexto tonto y escuchar tu voz.
Soñe contigo y…

Todo miedo es irracional, encuentra su fundamento en la percepción superlativa de algo o en la asignacion incorrecta de probabilidades sobre un evento. Para combatirlos, hay 2 formas: o se baja el miedo a la razón, o se sube algo a lo irracional.
Cuando tu me abrazas toda la noche, nada malo puede pasar.

Muchas veces la vida me da miedo.
Así como Bruce Lee, tengo un fantasma que me persigue
(y a veces me alcanza y me sacude).
El fracaso me acecha.

¡Cómo quisiera tus brazos!

Tal vez sea el hambre, tal vez la desatención;
tal vez el desagrado, tal vez el aburrimiento.
Tal vez la pandemia, el aislamiento,
la frustración o la incertidumbre.
Pero te extraño.

Y no sé qué,
y no sé por qué,
No es tu atención, ni es tu procura.
No es tu dormir, ni tu espalda.
Todo lo tengo o lo he podido tener.

Aún así…
Sigo viendo tu cara,
sigo extrañando tu sonrisa.
Sigo soñando contigo,
sigo despertando sin saber qué pasa.

No tengo arrepentimiento
pero sí estoy hiperactivo.
Estoy ansiosito y no estás tú para quitarmelo.

 ”Altanera, preciosa y orgullosa”.
Siempre tan segura, siempre tan exitosa.
La gente te envidia y te ve hacia arriba (aunque a veces no lo notes).
Te sigues de frente, y no volteas.
Y persigues tu felicidad, que no está sino adelante, siempre adelante… nunca, nunca más hacia atrás.
Y por eso no llamas.

Piensas mucho, siempre.
Dejas de dormir, dejas de comer…
Le tienes pavor a estar sola demasiado tiempo.
Pero a revivir los malpasos aùn le tienes màs miedo.
Por eso no marcas.

Sabes que esto puede ser la historia del resto de tu vida.
(El amor no es el mejor amigo de la inteligencia)
Te atemorizas, te bloqueas y no haces nada
Y el tiempo pasa y el silencio sigue…
Estás enamorada.

Yo no digo nada, no juzgo, no reclamo…
Al final es igual, de aquì a allà y de allà a acà,
la llamada, cuesta lo mismo.

Quiero tu pasión. La misma que te hace cometer errores.
Quiero cometer errores (pero errores que hayan valido la pena, de esos que volverías a cometer).
Quiero vivir en un suspiro y que cada día sea nuevo y distinto.
Hay días que quiero tu ligereza sirena… Que los vientos me lleven y me traigan, y me dejen en algun lugar (que será el correcto si no tengo a donde ir) y en lugar de hacer mi destino, que mi destino me haga a mi.

Quieres mi razón. La misma que me hace no ir tras de tí.
Quieres una base, un sitio (alguno, el que sea, algo que te permita construir un futuro).
Quieres despertar en la mañana y saber qué y por qué lo haces, siempre.
Hay días que quisieras ser yo… Con una estructura que da respuestas para todo; brújulas, mapas, todo para no perderte. Labrar tu vida.

Tú, sirena; yo, capitán de barco.
Y ambos temerosos a dar el primer paso. 
Si algun día estamos juntos
¿cómo no conquistar cualquier oceáno?

No Entiendo

No entiendo.
Si ella es una sirena, y usa la indiferencia como su arma, porque no puede soportar una pequeña cucharada de sopa de su propio chocolate. Por qué su reacción es terminar todo y no luchar ni un round, cuando de este lado se han librado mil batallas. No es justo.
La lucha por el control es uno de los grandes problemas de la pareja y que yo lo haya cedido siempre, no quiere decir que esa sea una correcta solución. No estoy dispuesto a hacerlo.
Lamento haberte lastimado. Al menos me he dado cuenta de que sí sientes. Y es irónico que la primera vez que me he dado cuenta de que sientes algo por mi, posiblemente sea la última. ¿Por qué tu reacción ha de ser la misma si soy especial? ¿por qué exiges cosas que no das?… Tantas preguntas.
No te entiendo.

La Nada

Existe la nada. Es algo asì como un estado de inconformidad, hastìo, tristeza, nostalgia y abandono. Ayer estuve ahì.
Las personas necesitan motivaciones para hacer cualquier cosa, incentivos para hacer o dejar de hacer. Las hay positivos y negativos, los primeros dan beneficios condicionados a los actores y los segundos les evitan sufrimientos (tambièn condicionados). En gran medida somos como ratitas de laboratorio, con la ùnica diferencia de que nosotros -las personas- podemos escoger qué botón queremos estar apretando. El problema viene cuando por alguna razón desaparecen las motivaciones. En ese momento se llega a la nada. Ayer deseé tener una televisión.

La verdad es que sí te extraño, mucho. Creo que es normal, estoy viviendo el principio del síndrome de abstinencia y en medio de el delirium tremens empiezo a flaquear. Pero aún no, por el bien de los dos.

Hello world!

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

« Entradas Recientes