Fuentes web
Entradas
Comentarios

Achaque I

Se rumora que ya tengo mis primeras canas y los huesos me duelen cada vez más. Mi miedo no es a hacerme viejo, sino a no aprovechar el tiempo lo suficiente. ¿No todos pensamos que el segundo que recién pasó, hubiera podido tener un mejor uso?
(Leer noticias de México, me vuelve obsesivo compulsivo)

Aunque también escucho un discurso de Salvador Allende y no dejo de pensar que puedo cambiar el mundo (sí, me duele la rodilla derecha). Porque si no aprovechas cada instante de tu existencia, ¿cómo puedes saber que eres el mejor tú, de entre los tús posibles de los universos paralelos?
(Leer sobre la entropía me vuelve paranoico)

No es lo mismo vivir bien que bien vivir; no es lo mismo darse una vida de lujo, que darse el lujo de vivir. Querer lo que haces es mejor que hacer lo que quieras.

Día a día, paso a paso.

11010

Imposible olvidarlo, inevitable pensarlo, imprudente escribirlo. Aún así:

Siempre le he tenido miedo a ser adulto… lo sabes. Aún así, no me quejo, ser viejo tiene muy buenas cosas. Espero que pienses lo mismo, porque -aunque sólo sea por 7 días- aumentas tu ventaja en el marcador.

Cuídate mucho. Te deseo lo mejor, te lo mereces.

Aqui sigo.

Aquí sigo. Vivito y coleando. No estoy seguro de a dónde voy, pero aquí sigo.

Zas

Y que se le da la vuelta a la página
Y que se termina el ciclo.

Que toda entrega necesita una renuncia; toda renuncia necesita una entrega.

Zas.

Promesas

No estaré. No estoy seguro por qué o con qué intención… Aún así, ahí estaré.

Que toda entrega necesita una renuncia; toda renuncia necesita una entrega.

Al tiempo.

Painter song

If I were a painter
I would paint my reverie
If that’s the only way for you to be with me

We’d be there together
Just like we used to be
Undertneath the swirling skies for all to see

And I’m dreaming of a place
Where I could see your face
And I think my brush would take me there

But only…If I were a painter
And could paint a memory
I’d climb inside the swirling skies to be with you
I’d climb inside the skies to be with you…

Feliz no cumpleaños

Me gusta el día de mi cumpleaños. No hay forma en la que no tengas una sonrisa casi permanente cuando el teléfono no deja de sonar y todo el mundo tiene detallitos para hacerte sentir especial…

Y aquí estoy, encerrado en mi oficina, fingiendo trabajar y escuchando a Norah Jones. No comeré con mis roomies, ni mis vagos ni mis compañeros del trabajo…

El mundo está a mis pies –al menos por 24 horas– y pensar que lo único que quiero es un abrazo tuyo.

¿Te pasó igual la semana pasada?
Espero que no.

Feliz no cumpleaños a ti.

En el fondo, siempre he sido una persona que vive en la nostalgia (del griego nostos que quiere decir regreso y algos que quiere decir sufrimiento): sufrimiento por el deseo incumplido de regresar (ver “La ignorancia” de Kundera). Le echo la culpa –como de todo lo demás– a mi madre, porque crecí viéndola sufrir durante más de 10 años por regresar con mi padre. Mi imagen del amor es ese sufrimiento por el amor idílico, imposible, casi etéreo; esa fotografía del amor que me hace obsesionarme con el pasado y voltear hacia atrás en silencio.

¿Y no sería la misma concepción retorcida del amor la que me hace escribir estas líneas? Creo que no, al menos eso espero. Primero, porque mientras escribo soy conciente de ello (eso es nuevo), y segundo, porque ahora lo que siento es añoranza (del catalán enyorar y a su vez del latín ignorare): estás lejos y no sé de ti (de nuevo, ver Kundera). La diferencia entre uno y otro –según yo– es que mientras que para la nostalgia el leitmotiv es la imposibilidad de regresar, la añoranza sólo es un deseo insatisfecho de información.

Eso y que tengo unas ganas bárbaras de hacerte mía toda la noche.

Me dio gusto…

Me dio gusto saber de tí.
Las cosas no cambian, pero la incertidumbre desaparece.
Sé que estás bien, sonríes y eso para mi es importante.
Por lo que vivimos, por lo que no…
Por todo lo que pudo ser y no fue -bueno y malo-
Guardaré esa imagen tuya abrazando un nuevo comienzo.
Seguiremos sin hablar; harás tú vida, haré la mía, pero:
Me dio gusto saber de tí.

Volando bajo…

Y en las reflexiones de la vida, llega el momento en el que uno empieza a cuestionarse sobre el valor real de las cosas. Al final, no lo más importante sólo es ser feliz.

Vuela bajo, porque abajo está la verdad.

Entradas antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.